Cómo llevar un journal de trading que sirva de algo
Guía para llevar un journal de trading de verdad: qué apuntar, qué medir y por qué la mayoría lo abandona en tres semanas.
La mayoría de journals de trading se abandonan en tres semanas. No por pereza: porque no devuelven nada. Se apuntan operaciones durante un mes, se mira la hoja, y lo único que se ve es lo que ya se sabía — que unos días se gana y otros se pierde.
Un journal sirve cuando responde a una pregunta que no puedes contestar de memoria. Esta guía va de eso.
Lo que casi todo el mundo apunta, y por qué no basta
El journal típico tiene estas columnas: fecha, activo, dirección, entrada, salida, resultado. Con eso puedes calcular tu win rate y tu profit factor, y poco más.
El problema es que esos números describen el pasado pero no dicen qué cambiar. Un win rate del 45 % no te dice si operas de más, si mueves el stop, o si tus mejores días son los martes.
Las tres cosas que sí cambian algo
1. Si cumpliste tu plan
Una sola pregunta después de cada operación: ¿cumpliste tu plan? Y si no, qué te saltaste.
Esto es lo que separa un journal de una hoja de resultados. Porque entonces puedes comparar dos cosas que normalmente se confunden:
- Operaciones buenas que salieron mal — plan cumplido, resultado negativo. Eso es el mercado, y no hay nada que arreglar.
- Operaciones malas que salieron bien — te saltaste el plan y ganaste. Esas son las peligrosas: refuerzan lo que te va a costar la cuenta el mes que viene.
2. Los días que decides no operar
Un día en el que miras el mercado y decides quedarte fuera es una decisión de trading, y para quien opera cuentas de fondeo suele ser la que le salva la cuenta.
Si no lo apuntas, esos días no existen en tu historial y tu disciplina parece peor de lo que es.
3. El motivo, no solo el resultado
"Entré por FOMO" repetido nueve veces en un mes es información accionable. "-450 €" repetido nueve veces no lo es.
Lo que NO hay que apuntar
Cuidado con el journal que pide veinte campos por operación. Ese se abandona el día que tienes prisa, y un journal que se abandona no vale nada.
Si tardas más de un minuto en registrar una operación, el journal es demasiado grande. Mejor cinco campos que se rellenan siempre que veinte que se rellenan una semana.
Cada cuánto revisarlo
- Cada día, al cerrar: registrar las operaciones. Un minuto.
- Cada semana: mirar qué fallo se repite. Diez minutos.
- Cada mes: mirar si el fallo que viste hace cuatro semanas ha bajado. Eso es lo único que mide si el journal está funcionando.
Journal a mano o automático
Las plataformas que importan tus operaciones solas te venden comodidad, y la comodidad tiene un precio: dejas de mirarlas.
Escribir una operación a mano son veinte segundos en los que estás obligado a recordar por qué entraste. Ese es el trabajo. Si el journal lo hace todo por ti, tienes un extracto de cuenta muy bonito.
Lo razonable: importar el histórico cuando empiezas, y registrar a mano lo del día a día.
Empieza con esto
Si vas a montar un journal esta semana, empieza con seis campos:
| Campo | Por qué |
|---|---|
| Fecha y hora | Para ver patrones por día y por sesión |
| Activo y dirección | Lo básico |
| Resultado | Lo básico |
| Riesgo | Sin esto, el resultado no significa nada |
| ¿Cumpliste tu plan? | De aquí sale todo lo demás |
| Qué falló | Solo si no lo cumpliste |
Con eso, en un mes, ya puedes contestar la pregunta que importa: ¿cuánto me cuesta saltarme mi propio plan?
Y si operas cuentas de fondeo, lo siguiente que tienes que entender es por qué puedes quemar una cuenta estando en verde.
El cumplimiento del plan, los días sin operar y lo que más repites, medido solo. Plan gratuito, sin tarjeta.
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