Ayuda a tu gente a llevar su trading en serio y cobra por ello
Les pasas la herramienta que usas para no quemar cuentas. Si algún día pagan por ella, te llevas el 30 % — y no una vez, sino cada mes que sigan usándola.
No tienes que vender nada
Lo que pasas es gratis y no caduca. Le estás dando a alguien una forma de ver por qué está quemando cuentas, no metiéndole un cobro por delante. Si nunca paga, sigue siendo útil para él.
Recomiendas algo que se nota
Quien empieza a registrar sus operaciones ve en dos semanas el error que repite. Eso es lo que la gente te agradece, y es lo único que hace que te sigan escuchando la próxima vez.
Y si le sirve, cobras
Cuando pasa al plan de pago o entra en la Sala Incubadora, te llevas tu parte todos los meses que siga. No cobras por convencer a nadie: cobras cuando la herramienta le ha servido.
Mueve el número y mira la cuenta
El journal es gratis para entrar, así que la mayoría de la gente que traigas no pagará nada el primer día. Los de arriba son los que acaban comprando algo.
Una estimación con los precios de hoy. Lo que cobras de verdad depende del plan que elija cada uno y de cuántos sigan suscritos ese mes.
Lo mismo por todo: 30 %
Sin niveles que subir ni objetivos que cumplir. El mismo porcentaje desde tu primera venta, y en las suscripciones, todos los meses.
En Despegue la comisión es fija y no un porcentaje: es un programa que Alejandro entrega en persona —eventos, llamadas semanales y operativa en directo—, y eso cuesta lo mismo lo traiga quien lo traiga.
Lo que ganas depende de que a tu gente le vaya bien
La comisión es recurrente, así que solo cobras mientras esa persona siga usando el journal. Y solo lo sigue usando si le está sirviendo para algo. No hay forma de ganar dinero aquí trayendo gente a la que esto no le vale.
Por eso empieza siempre por lo gratuito. Quien registra sus operaciones durante un mes y ve sus propios números decide solo si quiere más; y si un día entra en la Sala Incubadora o en Despegue, esa parte también es tuya.
Cuatro pasos y ya estás dentro
- SolicítaloRellenas el formulario. Lo reviso yo, no un robot.
- Te llega tu enlace por WhopUno solo, válido para todo: journal, Sala Incubadora y Despegue. Con los materiales para contarlo.
- Lo recomiendasEnseña el tuyo por dentro y pásales el enlace del gratuito. Ahí no le estás pidiendo nada a nadie.
- Cobras cada mesWhop cuenta las ventas y te paga. Mientras a esa persona le siga sirviendo y siga dentro, tú sigues cobrando.
Preguntas
¿Hay que ser cliente de TradiBook para ser afiliado?
No hace falta, pero ayuda mucho. Se nota cuando alguien recomienda algo que usa: enseñas tu propio journal, tus métricas y tu forma de registrar, y eso convierte diez veces más que leer una lista de funciones. Si no lo usas todavía, el plan gratuito no caduca.
¿Cuándo y cómo se cobra?
Lo lleva entero Whop, que es quien cobra las suscripciones: te da tu enlace, apunta la venta y te paga desde tu propia cuenta. No hay hojas de cálculo por medio ni un panel nuevo que aprender, y puedes ver lo que llevas cuando quieras sin preguntarme.
¿Qué pasa si mi recomendado se da de baja?
Dejas de cobrar por esa persona a partir de ese mes, y deja de contar para tu nivel. Por eso el nivel se mide en clientes ACTIVOS y no en ventas hechas: lo que interesa a los dos es traer gente a la que le sirva, no gente que se apunte y se vaya.
¿Puedo hacer anuncios de pago?
Sí, salvo pujar por la marca. Anunciarse por «TradiBook» o «Tradibook journal» es cobrar comisión por gente que ya venía a buscarnos, encareciendo nuestra propia búsqueda. Todo lo demás está abierto.
¿Puedo usar mi propio enlace para pagar menos?
No. Un enlace usado en la cuenta de uno mismo o en la de alguien de casa no es una recomendación, es un descuento por la puerta de atrás — y esas comisiones se anulan. Si lo que quieres es un descuento, pídelo y hablamos.
¿Puedo dar descuento a mi gente?
De salida no: un cupón repartido sin control acaba en las webs de descuentos, y ahí lo usa todo el mundo menos tu audiencia. Si ya estás trayendo gente y tiene sentido para tu comunidad, se habla y se te hace uno propio.